El Gobierno Vasco lanza un plan extraordinario de inversiones de 250 millones


El programa, que aprovecha el paréntesis en los límites de déficit abierto por la UE, ejecutará 170 millones este mismo año

bingen zupiria kSYD R5IIqS2fdNqDwaBCVR6d7pI 624x385Diario Vasco

El Consejo de Gobierno Vasco ha dado este martes luz verde a la puesta en marcha del Programa Extraordinario de Inversiones de 250 millones euros anunciado por el lehendakari, Iñigo Urkullu, en el reciente Debate de Política General, celebrado en el Parlamento de Vitoria a mediados de septiembre. De esa cantidad, está previsto que este mismo año se ejecuten (se asignen a un gasto concreto) 170 millones.

El portavoz del Gobierno Vasco, Bingen Zupiría, ha resaltado que este impulso es en cierto modo la antesala de otros 1.000 millones en inversión productiva que están previstos para 2022. La financiación del programa extraordinario se apoya básicamente, ha añadido el portavoz, en remanentes de tesorería y traspasos, «con el objetivo de permitir además impulsar inversiones generadoras de empleo». «Es dinero nuevo», ha subrayado.

Este esfuerzo se realiza ahora, aprovechando que las reglas de estabilidad europeas (sobre deuda y déficit), el llamado Marco de Estabilidad, se encuentran suspendidas hasta 2023, lo que en la práctica supone que esas extraordinarias inversiones no computarán como déficit. Eso, siempre que se respeten los límites pactados con el Estado o tasas de referencia, acordadas entre el Gobierno Vasco y el central en el seno de la Comisión Mixta del Concierto Económico.

Grandes apuestas

Fuentes del departamento de Economía y Hacienda del Gobierno Vasco han explicado que aunque «los Presupuestos Generales de Euskadi (en este caso, los de 2022, que ya se están ultimando con la inversión como prioridad) constituyen uno de los instrumentos fundamentales para dinamizar las inversiones y el empleo», ese paréntesis abierto por Europa se ha de aprovechar.

El gabinete de Pedro Azpiazu ha calificado de «ambicioso» el plan extraordinario aprobado hoy, que servirá, ha añadido, para «impulsar las grandes apuestas para los próximos años y permitir abordar con decisión y garantías las tres grandes transiciones: la transición tecnológica-digital, la energético-climática y la social y sanitaria, esta última marcada por el reto demográfico».

«En definitiva, se quiere seguir priorizando la inversión para transformar Euskadi en este nuevo tiempo, en el que la pandemia y la estrategia sanitaria han copado la atención de la sociedad», ha añadido Hacienda.

Las mismas fuentes recuerdan que «no es ésta la primera intervención adicional que acomete este Gobierno en relación a los Presupuestos Generales de Euskadi vigentes este ejercicio 2121 en materia de inversiones públicas». Es que, el pasado 18 de mayo, el Consejo de Gobierno autorizó y aprobó créditos adicionales para el denominado Programa ZAP, un Fondo extraordinario adicional de 180 millones de euros para impulsar 25 proyectos tractores en las Zonas de Actuación Preferente, como Oarsoaldea (la única beneficiada en Gipuzkoa).

Ciencia, Educación y Salud

Aquella actuación de reequilibrio territorial, inserta en el Plan Berpiztu, de reactivación económica y empleo, se completa ahora con otra actuación de idéntica naturaleza, pero de alcance más general, «para procurar dar un espaldarazo a la inversión pública en materias de competencia autonómica, algunas de las cuales van destinadas a fortalecer las estructuras tecnológicas del sistema vasco de Ciencia, Tecnología e Innovación, así como a infraestructuras educativas, sanitarias o judiciales», ha explicado Hacienda.

De hecho, ha añadido el departamento de Azpiazu, esta capacidad adicional y extraordinaria de inversión se destinará a actuaciones concretas de inversión a ejecutar en el periodo 2021-2024 con las siguientes prioridades. En primer lugar, infraestructuras sociales, educativas, socio-sanitarias, culturales y de vivienda, que se llevarán el 50% del presupuesto. En segundo lugar, infraestructuras económicas (industriales, tecnológicas, y digitales), con el objetivo de «intensificar la transformación y diversificación de la industria y los servicios avanzados».

En tercer lugar, el dinero se destinará a las infraestructuras energéticas y medioambientales, con la ambición de «situar a Euskadi a la cabeza de las nuevas fuentes de energía renovable, la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático».